“¿Tu comerías insecticida?”. Entrevista a Marie-Monique Robin
Escalofriante entrevista publicada ayer en La Contra de La Vanguardia en la que Marie-Monique Robin, periodista especializada en agroalimentación, denuncia al “monstruo” Monsanto.
“Monstruo” por dimensiones, es la mayor multinacional agroquímica que domina el mercado mundial de semillas convencionales y transgénicas, “monstruo” por sus objetivos (el lucro sin fin ni ética), por sus medios (el cuasi monopolio, métodos mafiosos de venta, acoso a agricultores que no usan sus productos, la compra de conciencias en el poder: periodistas, científicos, políticos, …) y “monstruo” por su desprecio absoluto por la naturaleza y la salud y la vida humana.
Ojalá lo tuviésemos tan fácil como en el chiste. Pero la realidad es que los alimentos transgénicos están camuflados en nuestra alimentación diaria como la soja en lecitina: E-322. Por eso nos debemos convertir en observadores de transgénicos y ayudar a Greenpeace a denunciarlo.
Algún día, viviremos en un mundo libre de transgénicos
Vía: Argenpress
En El Blog Alternativo: Exploradores de vida sana. 5 ejemplos de personas comprometidas
“Es obsceno que una empresa poco solidaria utilice la solidaridad…
Saben cómo manipular el corazoncito de las personas
que buscan sosiego espiritual ante la sinrazón y la pobreza”
V. Boix y M. Vargas
Acaba de terminar en España la campaña publicitaria “Juntos Salvamos Vidas” de la empresa Danone junto con Cruz Roja, en la que regalaban una semilla por cada yogur vendido en noviembre, diciembre y enero 2009.
A primera vista, y desde un análisis simplista, es un acto noble porque las empresas no son ONG, sus objetivos son meramente económicos y sin tener ninguna obligación, donan su dinero a buenas causas. Por lo tanto, el consumidor puede priorizar en su compra una empresa solidaria frente a otra pasiva contra los problemas del mundo, y este acto nos permite desculpabilizarnos de nuestra responsabilidad en el planeta (que desconocemos) y reconfortar nuestra conciencia.
El el anterior vídeo, realizado por Greenpeace para la PRACTICOpedia, nos piden nuestra colaboración para actualizar continuamente la Guía roja y verde de alimentos transgénicos. Esta guía clasifica los alimentos según contengan o no transgénicos en sus ingredientes. Dada la gran cantidad de productos existentes en el mercado, podemos colaborar con nuestras aportaciones a la campaña, promovida por Greenpeace en la Unión Europea, en contra de los transgénicos y a favor de la información a los consumidores.
Más información: Greenpeace - Observadores de transgénicos
Más información: Greenpeace - Guía roja y verde de alimentos transgénicos
Más información: Greenpeace - Transgénicos
Más información: El dedo en la llaga
“Cada 5 segundos se muere un niño de hambre.
Un niño que se muere de hambre es realmente un asesinato.”
Jean Ziegler
“Nosotros alimentamos al mundo” es un documental que debería llamarse nosotros inconscientemente y algunos conscientemente estamos arruinado el mundo y matando de hambre a 852 millones de personas como ya indicamos en “No hunger: pídeselo a Al Gore“.
A través de imágenes sobre los orígenes de nuestra comida y entrevistas a pescadores, agricultores, camioneros de larga distancia, biólogos y ejecutivos de grandes compañías nos hablan de alimentos y globalización, y sobre todo de la escasez dentro de la abundancia.
“Nos enfants nous accuseront” (Nuestros hijos nos acusarán) es un documental francés de Jean-Paul Jaud sobre la primera generación de niños de la historia que vivirá menos que sus padres al haber estado expuesta desde la infancia a gran cantidad de tóxicos, principalmente a través de la alimentación.
En “Nuestros hijos nos acusarán” aparecen discursos de científicos ante la UNESCO y también testimonios realmente estremecedores de afectados.
Este tipo de documentos sonexiliados de los circuitos oficiales que solo suelen proyectar películas de entretenimiento, y es difícil que lleguen a gran cantidad de público.
No está claro que se proyecte en España pero al menos siempre nos quedará internet.
Las consecuencias sobre la salud humana de los productos químicos de la agricultura convencional y transgénica no son nuevos. Y aunque el discurso oficial todavía lo defiende como la única salida para la alimentación mundial y niega sus graves efectos secundarios, las pruebas son cada vez más abrumadoras.
Jaume Satorra