Energías Renovables en el Área Rural de Bolivia

Publicado en por Jaume Satorra

Ecoticias.com   (Enviado por: ECOticias.com) , 28/02/09, 14:44 h
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La población rural sin electricidad en Bolivia alcanza a 577.197 hogares de las cuales el 93% de ellas usan biomasa como principal combustible.

1. Bolivia y las Reformas Estatales 
 
Las políticas públicas de la última década aún en un marco de liberalización de la economía, han estado marcadas por la intención de implementar y profundizar la descentralización, en un marco de tendencia mundial para transferir responsabilidades del Estado Central a niveles más directamente involucrados  con la población. Sin embargo a pesar de eso, la pobreza siguió creciendo y las diferencias entre pobres y ricos se fue haciendo cada vez más grande.

 

Actualmente, Bolivia vive momentos cruciales e históricos ante un cambio radical del equilibrio político tradicional, en el cual  las fuerzas políticas dominantes ahora son los movimientos sociales y los partidos políticos  tradicionales han perdido su vigencia como referente. Los últimos referéndums muestran claramente este resultado. El Gobierno de Evo Morales ha consolidado su mandato con 2/3 de los votos nacionales y logrado la aprobación de una nueva Constitución con un 61%. Se consolidado la nacionalización de la industria del Gas Natural y Petróleo (Bolivia tiene las segundas reservas más grandes de la subregión), así como la discusión y aplicación de un nuevo modelo económico que busca mayor equidad y responsabilidad estatal, con un principio de  presencia del Estado en todos los sectores económicos y sociales del país.

 

Así, Bolivia experimenta un proceso de re-definición de sus vínculos con la economía mundial y de reorganización de su estructura productiva, en un marco de profundización de la vida democrática y de reorientación del papel  del Estado en la economía y en los sectores sociales, asumiendo un rol más protagónico que solamente orientador o normador. El disponer de las mayores reservas de Gas Natural de la región, siendo uno de los países más pobres del mundo, ha puesto en discusión la orientación de la economía y el papel del Estado.

 

2. El Contexto de la Energía Rural en Bolivia

 

En Bolivia, al igual que en la mayoría de los  países, el acceso a la energía rural aún está basada en la utilización de mecanismos de mercado -de eficiencia discutible-, los cuales están siendo desregulados paulatinamente y, con  la nueva carta magna serán completamente cambiados, al declararse que lograr el acceso  a los servicios básicos –como la electricidad- para la población, es una obligación del Estado.

 

A nivel más general, se plantea que Bolivia  asuma un rol protagónico convirtiéndose en el articulador del sector energético del cono sur. Con seguridad, esta plataforma de discusión es interesante pues por su ubicación geográfica Bolivia será un paso obligado de energéticos desde y/o hacia el Perú, Argentina, Brasil, Paraguay y Chile.

 

El desarrollo a plenitud del potencial hidrocarburífero boliviano motivará que el país se constituya en los hechos, en el eje de la  integración energética gasífera del Cono Sur. El gasoducto al Brasil, así como los existentes dentro Bolivia y el de exportación a la Argentina, constituyen la red más importante para el comercio gasífero en esta región, el mismo que servirá para el transporte de Gas Natural no solo de Bolivia, sino también de otros países en el futuro.

 

Sin embargo ésta es solo una parte del escenario, que viene a ser complementada por la realidad de un área rural con  una población dispersa, inconexa, energéticamente aislada y marginada del mercado energético nacional, que representa casi un 40% de la población del país con niveles de desarrollo por debajo de los niveles aceptables mundialmente.

 

En el área rural los hidrocarburos apenas si  llegan, particularmente el GLP de amplio uso a nivel urbano, solo está presente en los centros rurales más importantes, mientras que al resto del territorio nacional sencillamente no llega este combustible. La principal fuente energética es la biomasa que en promedio cubre el 80% de la demanda total rural de energía (existiendo algunas zonas donde este recurso cubre hasta el 97% de esta demanda (INE, ESMAP 1997).

 

La cobertura eléctrica en el país alcanza un 67%, mientras las ciudades tienen una cobertura entre 80% y 90%, en el área rural apenas llega a un 36%. La electrificación rural alcanza apenas a 38 kWh/mes por familia, una cantidad de energía que solamente permite un uso limitado de iluminación, radio y algunas horas de televisión.

 

Al año 2007, se estimó que unos 500.000 hogares rurales de Bolivia no tenían acceso a la energía eléctrica, muchos de ellos a ningún tipo  de energía comercial. De éstos, cerca de 200.000 radican en localidades donde presumiblemente existe infraestructura eléctrica y por tanto su conexión corresponde a un proceso de densificación del servicio ya establecido. Así se estima, por otra parte, que unos 200.000 hogares rurales puedan ser atendidos mediante la utilización de energías renovables descentralizadas (fundamentalmente sistemas fotovoltaicos) y que unos 100.000 hogares puedan ser atendidos con sistemas aislados de miniredes con diversas fuentes (diesel, hidráulica, biomasa, sistemas híbridos, etc.). 

 

3. Políticas de Electrificación y sus Efectos

 

Al año 2004, Bolivia tenía una potencia instalada de 1.035 MW, con un consumo anual de 3.771 GWh. La cobertura nacional de electricidad alcanzaba a 64,5% (la urbana 89,5% y la rural 26%). El consumo promedio per cápita era de 35 kWh/mes.

 

En el área rural, desde la década del 70 se ha venido realizando una serie de esfuerzos para mejorar la cobertura de electricidad. Estos esfuerzos conducidos bajo visiones diversas, que respondían a tendencias de desarrollo de ese  tiempo desembocaron en experiencias fallidas, en la mayor parte de los casos, que reflejó un incremento bajísimo de la cobertura rural.

 

Esta situación permite apreciar  que mientras en la primera época, en 10 años se subió la cobertura en 6% en el área rural, en la segunda época, el crecimiento absoluto de la cobertura fue de 16%. Es decir, para lograr este incremento la tasa de crecimiento de nuevas conexiones se multiplicó en al menos siete veces con relación al primer período.  

 

Sin duda, esta evolución responde a un cambio de actitud en el Estado que se inicia con la estructuración de la Estrategia Nacional de Energía Rural (1994) que relanzó oficialmente el tema de electrificación rural. Posteriormente se lanzó el Programa Nacional de Electrificación Rural (PRONER, 1997), el cual en los hechos era un plan operativo de la Estrategia Nacional de Energía Rural. Finalmente en el año 2002 se lanzó el Plan Bolivia de Electrificación Rural (PLABER, 2002) el mismo que ya consideraba metas de cobertura (incorporar 200.000 hogares rurales al servicio eléctrico hasta el año 2007) convirtiéndose en el eje para la canalización de recursos sobre todo para los proyectos de extensión de redes rurales. 

 

A pesar de los esfuerzos realizados, al analizar el número de hogares que no tienen 
electricidad entre los años 1992 y 2001, se evidencia que ha existido un crecimiento absoluto de los hogares sin electricidad.  En conclusión, la población rural sin electricidad aún crece a un ritmo mayor que las inversiones que el Estado efectúa en electrificación rural. 

 

Es decir que, los esfuerzos e inversiones realizadas hasta la fecha no lograrán que el problema de la población sin electricidad vaya a disminuir significativamente sin saltos cualitativos en la forma de encarar las políticas en electrificación rural.

 

Así se puede afirmar que el sector rural está prácticamente marginado de los sistemas convencionales de energía. Mientras la población urbana vive ya  en el Siglo XXI, la población rural, dispersa y aislada aún tiene una realidad del  siglo XIX. Dos siglos es la distancia entre el campo y la ciudad!

 

4. Energía y Pobreza 

 

La población rural sin electricidad alcanza a 577.197 hogares de las cuales el 93% de ellas usan  biomasa como principal combustible. Cuando se analiza el tema de la dispersión, se identifica que la población que vive en comunidades con menos de 120 familias son 608.854 que representa al 80% de toda la población rural. En éste segmento, la cobertura eléctrica es del 17,2% y el uso de biomasa alcanza al 81%.

 

Si se desciende un nivel más en el análisis, se puede ver que las familias rurales que viven en comunidades con menos de 60 familias son aproximadamente 577.000 familias de las cuales solo un 12,7% tiene acceso a la electricidad y un 84,1% usa biomasa.

 

Por otro lado, el criterio para medir la pobreza en Bolivia se basa en las Necesidades Básicas Insatisfechas. Considerando el nivel de pobreza, se puede observar que el número de hogares rurales en condiciones de pobreza extrema, es muy próximo al número de hogares en el área rural que no cuentan con Energía Eléctrica, lo que implica que el 90,17% (520.450) de hogares sin energía eléctrica del área rural corresponden a hogares en pobreza extrema (indigencia y marginalidad).

 

Se puede observar la relación estrecha que existe entre estas dos variables a nivel rural: la pobreza y la falta de acceso a la electricidad.

 

Finalmente se puede observar que la presencia de grupos poblacionales sin acceso a la electricidad, se encuentran, con una relativa densidad, sobre la franja de territorio occidental que ocupa la cordillera de Los Andes.

 

5. ¿Qué hacer?

 

a) Tendencias actuales de suministro

 

Se puede ver que los permanentes reclamos de  las poblaciones rurales realizados al Estado, para que cumpla su responsabilidad de lograr un abastecimiento al área rural, se han expresado en un crecimiento de las tasas de  conexión. A través de las Prefecturas, los gobiernos Municipales, los Ministerios, Agencias de Desarrollo y Cooperación, se ha logrado paulatinamente incrementar el número de personas que tienen acceso a la electricidad en el área rural, estableciéndose ya algunas formas para desarrollar la electrificación rural:

 

•  Así, en los temas de extensión de redes (media y baja tensión), prácticamente el 100% de la inversión es realizada por el Estado (a excepción de la conexión interna).

 

•  En lo que significa los sistemas fotovoltaicos, hasta el momento el esquema más 
exitoso hace que el usuario se convierte  en propietario del sistema. El acceso se 
facilita utilizando un mecanismo que combina subsidio y micro crédito, donde el 
subsidio se encuentra entre un 40%  y 60% del costo total del sistema (1), para 
aplicaciones entre 20 Wp y 75 Wp.

 

•  Proyectos de Micro Centrales Hidroeléctricas, normalmente tienen un subsidio del 
70% al 80% del costo total (2). El aporte de los usuarios se traduce en días de trabajo para excavar canales, movimiento de tierras, mano de obra  para construcciones simples, etc.

 

•  Otras tecnologías, como por ejemplo cocinas de leña eficientes, reciben actualmente un subsidio entre 35% y 50% de los costos del hardware. Los sistemas termosolares están recibiendo un 60% a 75% de subsidio para el caso de aplicaciones productivas y sociales (agua caliente para albergues de turismo, escuelas, postas sanitarias, etc.).

 

•  En el caso de las instalaciones sociales, normalmente los aportes locales (del 
Municipio) pueden estar en el orden de un 20% a 30%, eso significa que el resto de los recursos son provistos por otras fuentes que no son los usuarios.

 

Los volúmenes previstos de instalaciones de energías renovables fundamentalmente cocinas de leña y sistemas fotovoltaicos, son importantes:

 

•  Actualmente el proyecto IDTR del Vice  Ministerio de Electricidad y Energías 
Alternativas ha iniciado un proyecto de  instalación de 16.000 sistemas fotovoltaicos 
hasta el año 2008. Y se ha previsto el inicio de una segunda fase de 20.000 sistemas fotovoltaicas en el segundo semestre de 2007.

 

•  En el tema de cocinas de leña, por ejemplo, la GTZ se encuentra impulsando el 
proyecto de consolidar durante el año 2007, al menos 5000 cocinas domésticas y 
adicionalmente se tiene un compromiso  con el Gobierno de impulsar otras 20.000 
unidades en los próximos 4 años. Se debe considerar que adicionalmente, el proyecto IDTR ha prometido realizar  la instalación de 16.000 cocinas eficientes de leña (una por cada sistema fotovoltaico). La meta general para los próximos años es lograr 100.000 cocinas libres de humo en el área rural.

 

•  Finalmente, existe una creciente discusión sobre la aplicación productiva de la energía y, esto es resultante de varias discusiones y propuestas realizadas en los últimos años y que el Gobierno esta recogiendo. Se ha anunciado un primer fondo para apoyar el uso productivo de la energía, donde el foco  del subsidio será los componentes de generación de energía, mientras que las aplicaciones serán aportadas por los usuarios (por ejemplo, en un sistema de bombeo fotovoltaico, el proyecto paga los módulos fotovoltaicos, el usuario paga su bomba).

 

La resolución de las demandas de energía para la población rural aislada y dispersa, pasará necesariamente por un empleo cada vez mayor de energías renovables.

 

b) Oportunidades  

 

Adaptación, desarrollo y transferencia de tecnología

 

-  Tecnologías de biomasa

 

En el área de cocinas eficientes de leña se ha logrado aceleradamente, un nivel de desarrollo de tecnología y su transferencia a talleres locales muy importante. Se debe prever que los proyectos están empezando a demandar grandes volúmenes de equipos. Así que el preparar talleres y pequeñas empresas que puedan esponder a esta demanda es importante.

 

Durante el año 2007 se tuvieron  importantes avances en este sentido. Sin embargo se ha constatado que la tecnología desarrollada, exige un nivel de  control y supervisión que aún deben consolidar los talleres. En este caso, la GTZ ha iniciado un proceso de estandarización de testeos y pruebas que permita evaluar a los diferentes productores de tecnologías.

 

Actualmente, por los requerimientos de fabricación, no es posible aún, trasladar los talleres de producción a las áreas rurales (además de que no existen condiciones e infraestructura adecuada en ellas). En general es previsible que los aspectos de comercialización se vayan separando cada vez más de los aspectos de producción y servicios. Estas medidas de desarrollo de tecnología, permitirá ampliar el entorno de oferta de los talleres identificados.

 

En cuanto se refiere a la utilización de la biomasa en aplicaciones de potencia para generación de calor o electricidad, existe  un vacío absoluto en temas de  disponibilidad de tecnología, experiencias y asistencia técnica para el uso en gasificación. Coinciden, favorablemente las áreas de mayor potencial forestal, con aquellas regiones donde la generación eléctrica tiene base en el diesel. Así se podría encarar a mediano plazo, un plan  de sustitución de diesel por biomasa en un contexto de sostenibilidad y optimización de los recursos que tenemos, por tanto el trabajar en ésta línea se puede considerar estratégica en el corto plazo.

 

-  Sistemas Fotovoltaicos 

 

La tecnología fotovoltaica está ampliamente  difundida y asentada en el país, con una producción local y de exportación en componentes electrónicos y baterías. Sin embargo, aún es necesario el avanzar en lo que significan aplicaciones más específicas y de índole productivo, como accionamiento de pequeña maquinaria, telecomunicaciones, bombeo de agua, etc. de manera de diversificar los usos potenciales de esta tecnología.

 

Esta tecnología será una de las principales aplicaciones para el suministro de electricidad a familias rurales dispersas y aisladas. Se prevé como la instalación de 16.000 SFV hasta el 2009 y al menos unos 10.000 sistemas adicionales hasta el año 2010. 

 

-  Micro Centrales Hidroeléctricas 

 

En el área de las micro centrales hidroeléctricas, se debería  trabajar con prioridad en la prospección de lugares potenciales para su instalación, pues los componentes, la ingeniería y el know how es ampliamente conocido en el país. Un área aún sin explorar es la de las pico centrales, pues aparte de algunas instalaciones piloto, aún no se  conoce las barreras que existen para poder iniciar una difusión a gran escala de esta tecnología de uso individual y, que podría ser una alternativa a los sistemas fotovoltaicos, en los casos de uso familiar.

 

-  Sistemas Eólicos

 

La energía eólica sigue siendo la menos explotada hasta el momento, tanto por falta de conocimiento del potencial real en el país, como también por falta de una oferta activa en éste sentido. Sin embargo, en esencia el rezago que tiene esta tecnología es producto de la ausencia de impulso a las aplicaciones pequeñas que podrían darse en determinadas situaciones, la condicionante de que solamente tener mediciones exactas posibilita su aplicación y, a nivel general el impulso que reciben solamente los grandes parques eólico de vario mega watts de potencia.

 

Sostenibilidad de los servicios de energía

 

Ante una participación decidida del Estado en la electrificación rural, las empresas o actores privados que proveen sistemas de energía renovables los usuarios (fotovoltaicos, cocinas de leña, microcentrales etc.), obtendrán subsidios parciales -destinados  a bajar los costos de inversión-, de los programas existentes de electrificación rural. Sin embargo, los sistemas son transferidos a propiedad del usuario y ellos adquieren la responsabilidad por la operación, mantenimiento y reposición de las partes del mismo. Estos costos corren por cuenta del usuario y no son objeto de subsidio.

 

Así se identifica como una oportunidad de desarrollo, el apoyar del  desarrollo de micro empresas cuyo negocio sea la prestación de  servicios energéticos. Estas empresas podrán sustentar los servicios de mantenimiento y reposiciones pequeñas que se tienen por ejemplo de postas y escuelas, pero también ofertar accesorios, repuestos, partes y complementos que no se tienen actualmente en la zona.

 

En el caso de los sistemas fotovoltaicos, esto significa iniciar un trabajo sobre la base de técnicos locales a quienes ir capacitando paulatinamente en la prestación de servicios, ampliación de su oferta, apoyar con capital de operaciones, etc. Se puede pensar de aplicar la misma situación para la distribución de cocinas de leña.

 

Para el caso de sistemas centralizados, como las micro centrales, la sostenibilidad pasa por el tener operadores y entes gestores capacitados en la prestación  del servicio, el cálculo de tarifas, aspectos administrativos y técnicos  que garanticen un manejo integral adecuado de estos sistemas.

 

Esto significa generar sostenibilidad a las acciones de incremento en cobertura que se están desarrollando ahora.

 

Desarrollar los Usos Productivos

 

Los proyectos grandes, tienen sus líneas propias de acción, sin embargo en muchos casos es estratégico mostrarles la forma de hacer algunas cosas. En ese contexto se plantea como una oportunidad el desarrollo de modelos de acceso a la energía en el marco de los grandes proyectos existentes, mostrando innovaciones en los temas  de gestión, tecnología y aplicaciones.

 

Como ejemplo, una experiencia importante ha sido el proyecto de apoyo a los productores de camélidos que se desarrolló el año 2007 para la introducción de esquiladoras eléctricas, en el cual se combinó dos esfuerzo: el del proyecto de electrificación  fotovoltaica IDTR del gobierno, con una iniciativa de apoyo a usos productivas liderada por ENERGETICA - EASE. De alguna manera, la ejecución de ese proyecto ha permitido focalizar la atención “con energía” en estos productores e identificar nuevas oportunidades para otros usos productivos como hiladoras, bombeo de agua, cercas eléctricas para manejo de pastos, etc. 

 

En resumen el concepto de fondo es que, la  única manera de luchar contra la pobreza es generando riqueza, y para esto se debe atacar el problema de fondo que significa el incrementar los ingresos de los pobres.

 

Si se desarrollan modelos para el acceso (en lo tecnológico y financiero, coordinando con los proyectos que apoyaran estos rubros), se estará orientando futuras acciones, buscando sostenibilidad. 

 

Otras sectores como electrificación rural con redes o extensiones de Gas Natural, donde se tienen los recursos destinados, reaccionarán favorablemente si se les muestra modelos a seguir, pero no solamente en teoría, sino con alguna acción práctica de pequeña dimensión, pero que permita apreciar todos los componentes a desarrollar (por ejemplo proyectos de densificación de la red eléctrica rural).

 

Buscar equidad en el acceso

 

Bajo un concepto de equidad se identifica al menos un desbalance: los pobladores rurales que tienen un mayor grado de pobreza y menos condiciones de desarrollo tienen acceso a una energía, que es más cara que en la disponible en las ciudades. En ésta óptica, la discusión acerca de las políticas y estrategias de electrificación rural, necesariamente debe introducir nuevos conceptos y fijar criterios para que en strictu sensu, no solamente se extiendan más redes eléctricas, sino que también se haga posible el facilitar el acceso sostenible de la población a los servicios energía.

 

En este sentido, la necesidad de trabajar más  intensivamente con las energías renovables de aplicación descentralizada, mejores esquemas de gestión, mecanismos financieros imaginativos que consideren la realidad de los usuarios finales, para satisfacer las demandas rurales es clave para lograr revertir la situación de bajo acceso a la energía presente en el campo. 

 

flickr -  www.ecodes.org 


 Jaume Satorra


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